|
*Dr. Gustavo Ferreiro
* * Dr. W áshington Lauría
La
patología tumoral maligna de origen genito mamario es un
verdadero problema de salud en nuestro país, ya que si bien
existen algunos cánceres en teoría 100 % prevenibles y otros
de detección precoz en etapas curativas, esto no ocurre por
motivos que analizaremos.
Con frecuencia genera un problema psicológico, dado que aún
cuando se logra un tratamiento eficaz en cuanto al control de
la enfermedad, este genera resultados muchas veces mutilantes
para las mujeres dejando secuelas síquicas a veces tan graves
como las dolencias físicas que se pueden ver.
Los cánceres de la esfera ginecológica más frecuentes son el
cáncer de mama y el de cuello uterino, en primer y segundo
lugar en orden de frecuencia, seguidos del cáncer de
endometrio, ovario, vulva, vagina y trompas uterinas.
Si bien existen diferentes factores de riesgo para cada caso
en particular, algunos de estos son compartidos y por tanto
deben ser tenidos especialmente en cuenta a la hora de la
prevención.
Si analizamos cada uno por separado, es claro que el cáncer de
mama ocupa el primer lugar y detennina además, la principal
causa de muerte en la mujer por patología oncológica en
nuestro país, seguido por el cáncer de cuello uterino en una
frecuencia que es casi inadmisible dado que puede ser
prevenido.
Los otros tumores, si bien no son tan frecuentes, generan
también múltiples complicaciones como veremos en cada caso
particular.
El cáncer de mama preocupa tanto a pacientes y médicos.Es
conocida la existencia de la mamografía como un estudio que
permite la detección precoz del mismo, pero, sin quitarle
méritos a esta técnica, que es hoy por hoy insuperable como
detección, sabemos que detecta enfermedades q1;le llevan años
de evolución, lo cual hace que estemos actuando en forma
"tardía".
Por tanto en el cáncer de mama no existe profilaxis, sino
detección precoz, que permite a pesar de ese diagnóstico
"tardío ", la curación en muchos casos, Para ello es
imprescindible un correcto examen de mamas realizado por el
médico anualmente, el auto examen de mamas practicado por la
propia mujer y la educación para la consulta precoz que son
elementos de invalorable aporte para una detección de la
enfermedad en etapas donde podemos alcanzar la curación.
Es importante que la mujer conozca los factores de riesgo para
su aparición, como la edad (con dos etapas de mayor riesgo a
los 45 y 65 años), las dietas hipercalóricas, el no tener
hijos, o no haber tenido lactancia, así como los antecedentes
familiares directos de cáncer de mama.
La prevención de este cáncer consiste en conocer los factores
de riesgo, la realización del auto examen y la consulta precoz
de encontrar algo anormal en el mismo, complementado con el
control anual con médico, el cual solicitará Mamografias a
partir de los 40 años o menos en casos especiales, así como la
Ecografía mamaria en mujeres jóvenes o casos particulares como
complemento de la Mamografía.
El cáncer de cuello uterino es el que mencionamos como aquel
casi prevenible en el 100% de los casos, dado que en éste sí
tenemos un método capaz de detectar las lesiones, en etapas
previas al cáncer como es la Colpocitología oncológica, mejor
conocida como Papanicolau. Esta técnica, de bajo costo y fácil
realización, debe realizarse en todas las mujeres una vez que
inician las relaciones sexuales (dado su directa vinculación
con el papiloma virus de transmisión sexual) o a partir de los
20 años en forma anual, complementándose en caso que sea
necesario con una Colposcopia y eventual biopsia. Esto queda
supeditado a los hallazgos realizados en el control
ginecológico mediante la inspección con espéculo o valvas.
Importa además el conocer que el uso de preservativos
constituye una forma de prevención en parejas no estables,
dado que, el cáncer de cuello uterino está vinculado con la
acción del virus mencionado y puede ser considerado como una
enfermedad de transmisión sexual en muchos casos.
El cáncer de endometrio, tercero en frecuencia en nuestro
país, se vincula con factores de riesgo como la obesidad, la
diabetes mellitus, la hipertensión arterial o el no haber
tenido hijos, presentándose en general a partir de los 40
años. Si bien no existe una técnica para prevenido, el control
ginecológico y una ecografía transvaginal en el caso que se
requiera (pacientes con metrOíragias; o en tratamiento
hormonal o que reciban tamoxifeno por patología de mama), nos
permite, complementado con otros estudios (Histeroscopía),
detectarlo en etapas de curación, dado que en general su
evolución es lenta. El uso de anticonceptivos orales tendría
un efecto protector.
El cáncer de _ovario, es, lamentablemente, un cáncer silente,
que puede presentarse a cualquier edad, predominando a edades
mayores. Se manifiesta por síntomas cuando ya está en etapas
avanzadas y donde muchas veces no es posible su curación; una
vez más, su hallazgo depende del control ginecológico y la
sospecha de su presencia en el examen fisico o en una
ecografia de control, destacando la importancia del
control.... ginecológico aún en ausencia de enfermedad.
El cáncer de vulva debería ser de detección precoz por ser una
zona visible y de fácil exploración pero dado el
desconocimiento de la mujer de sus propios genital es, la zona
particular en que se presenta, y por aparecer en general a
edad avanzada, genera pudor en las mujeres que difieren la
consulta hasta etapas donde ya es una lesión avanzada de
dificil tratamiento. Los factores de riesgo son compartidos
con el de cuello uterino.
Por último el cáncer de trompa y de vagina son muy poco
frecuentes y no hay métodos específicos para su detección.
En definitiva, la forma de prevenir los cánceres de la esfera
ginecológica parte de una educación que permita el
conocimiento del propio cuerpo, y de los factores protectores
para evitar su aparición así como la existencia de factores de
riesgo que pueden favorecer su origen.
Esto debe ser complementado con el sano hábito de concurrir al
control médico (médico general, de familia, ginecólogo) en
ausencia de enfermedad, a fin de una revisión anual.
En la misma se
realiza un correcto interrogatorio, examen fisico y
dependiendo de cada paciente, se solicitan los exámenes
pertinentes.
Existe en nuestro medio la practica errónea de la mujer de no
concurrir con los resultados de los exámenes o a conocer los
mismos, pensando que "si algo dio mal me llamaran", es decir
serán citadas por el médico y/o las instituciones, lo cual no
siempre ocurre así. .
Por último, pero no menos importante, resaltar la importancia
de educación en salud y, aconsejar a la mujeres a consultar
frente a cualquier hallazgo o duda, ya que el temor a padecer
una enfermedad ejerce sobre las mismas una involuntaria demora
en la consulta generando muchas veces demoras en el
tratamiento.
Esta conducta, de responsabilidad compartida médico-paciente,
es lo que nos permite evitar la enfermedad, disminuir las
complicaciones en caso de enfermedad ya presente y en
definitiva mejorar el pronóstico y la calidad de vida de
nuestras mujeres, sabiendo que muchos de los cánceres
ginecológicos son prevenibles y/o curables en etapas
tempranas.
* Médico
Ginecotocólogo
* * Médico Ginecotocólogo y Especialista en Medicina Familiar
y Comunitaria |