Boletín de Capellanía
de la Mutualista Hospital Evangélico
Montevideo - Uruguay / Editado por Capellanía / Agosto de 2006
Nº 116
“Gozaos
con los que se gozan, llorad con los que lloran”
Romanos 12:15
SIGUE
TOCANDO
Deseando
dar ánimo a su joven hijo para que progresara en el piano, una
madre llevó a su pequeño a un concierto de Paderewski.
Después
de sentarse, la madre vio a una amiga en la platea y fue a
saludarla. El pequeño cansado de esperar se levantó y comenzó
a recorrer el lugar hasta que llegó a una puerta donde estaba
escrito "PROHIBIDA LA ENTRADA".
Cuando
las luces se apagaron y el concierto estaba a punto de
empezar, la madre regresó a su lugar y descubrió que su hijo
no estaba allí.
De
repente, las cortinas se abrieron y las luces cayeron sobre un
impresionante piano Steinway en el centro del escenario.
Horrorizada, la madre vio a su hijo sentado al teclado
inocentemente, tocando las notas de... "Mambrú se fue a la
guerra".
En
aquel momento, el gran maestro de piano hizo su entrada,
rápidamente fue al piano y susurró al oído del niño, "No
pares, continúa tocando".
Entonces apoyado, Paderewski extendió su mano izquierda y
empezó a llenar la parte del bajo. Luego, puso su mano derecha
alrededor del niño y agregó un bello arreglo de melodía.
Juntos, el viejo maestro y el joven aprendiz transformaron una
situación embarazosa en una situación maravillosamente
creativa. El público estaba emocionado
Así son las cosas cuando uno le permite a Dios entrar en los
diferentes aspectos de su vida. Lo que podemos conseguir por
cuenta propia es hacer lo mejor posible, pero, cuando le
permitimos al Maestro Jesús entrar, no solo mejora lo que
estamos haciendo, sino también muestra, qué es lo que vale la
pena hacer y cómo hacerlo, y así las obras de nuestras vidas
pueden ser ampliamente mejoradas.
En primer lugar el muchacho tenía que estar allí donde estaba
el maestro. Nosotros tenemos que estar allí donde está Dios,
en los caminos del Señor.
Después el muchacho tenía que hacer lo que le decía el
maestro. También nosotros tenemos que hacer lo que dice Dios
para que Él pueda transformar nuestros esfuerzos en
bendiciones y victorias.
En tercer lugar el muchacho no podía dejarse afectar por el
miedo y el susto del momento, sino tenía que confiar en las
palabras del maestro. Nosotros también tenemos que confiar en
las palabras del maestro, escuchando atentamente Su voz,
susurrándonos en el oído, "No pares, continúa tocando", .y no
dejarnos llevar por el miedo y el susto. Permite que Él pase
Sus brazos amorosos a tu alrededor. Siente que sus fuertes
manos están tocando el concierto de tu vida.
Autor Desconocido
Editado por HW
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Evangélico
FE:
Necesaria para la convivencia saludable
Cuando
recibimos a una persona en nuestra casa para hacer un trabajo,
nos decidimos a depositar nuestra confianza en ella, de que
haga un buen trabajo, de que no robe... La persona a su vez
pone su confianza en uno, para que le pague el trabajo, que le
trate bien... El que se decide a no confiar en nadie, nunca
podrá llamar a nadie para ayudarle y quedará solo y sin que se
le haga el trabajo, llevando como consecuencia el deterioro.
Como vemos, la desconfianza lleva al deterioro, no solo de las
relaciones, sino también de nuestro entorno físico.
Así
también depositamos fe - confianza en el médico, nuestra
familia, las autoridades, ..., aun confiamos en sistemas de
comunicación y de transporte....
En todo esto podemos ver que para el buen funcionamiento de la
sociedad se necesita un nivel importante de confianza mutua.
En la medida en que ese nivel crece, disminuyen las
necesidades de medidas de seguridad y control; en la medida en
que se pierde la confianza, las mismas aumentan.
La Biblia
enfatiza la fe como base para la solución (salvación), por
sobre todo enfatiza la Fe que depositamos en Dios (Juan 3:16)
y la Fe que Dios nos regala (1Corintios 12:9).
Los
mandamientos (Éxodos 20:1-17) fueron dados por Dios para
resguardar las relaciones, porque indican las cosas que
destruyen las relaciones de confianza y fe (Romanos 3:20b).
Los invito a mirar los diez mandamientos desde esta
perspectiva:
"No tengas otros dioses aparte de
mí." Cuando en una relación matrimonial aparece
otra persona, las relaciones se deterioran; la fidelidad y
la confianza se rompen. Dios dice que algo similar pasa con
nuestra relación con Él.
"No te hagas ningún ídolo ni figura
de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en
la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra.
No te inclines delante de ellos ni les rindas culto, porque
yo soy el Señor tu Dios,..." Cuando una esposa se
enamora más de la foto de su marido, que de su marido,
evidentemente existe un grave deterioro de la confianza, y
consecuentemente de la relación. Algo parecido pasa en
nuestra relación con Dios.
"No hagas mal uso del nombre del
Señor tu Dios, pues él no dejará sin castigo al que use mal
su nombre." Cuando un cónyuge se burla del otro,
la relación está enferma y deteriorada y la burla hará que
eso empeore. La relación con Dios también sufre cuando hay
burla o uso irrespetuoso del nombre de Dios.
"Acuérdate del sábado
(día de reposo),
para consagrarlo al Señor".
Porque el Señor hizo en seis días el cielo, la tierra, el
mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el día séptimo...
Cuando en una relación no se invierte tiempo para
alimentarla, ésta se va deteriorando. Aquí Dios pide que le
dediquemos tiempo para alimentar nuestra relación con Él.
“Honra a tu padre y a tu madre,
para que vivas una larga vida en la tierra que te da el
Señor tu Dios. Con la honra a los padres los niños aprenden
el respeto hacia las autoridades, sin la cual la sociedad se
desintegra.
"No mates." Es evidente,
que donde hay muerte, también hay rotura de relación.
"No cometas adulterio."
Donde hay infidelidad, la relación sufre y se deteriora
"No robes." Donde una
persona no respeta la propiedad ajena, destruye relaciones
"No
digas mentiras en perjuicio de tu prójimo." Donde
se miente, la relación no puede seguir firme.
"No codicies la casa de tu
prójimo." Cuando en una relación aparece la
codicia, ésta se deteriora.
En todos
estos ejemplos se ve como la desobediencia a los mandamientos
de Dios destruye las relaciones, tanto con Dios como con los
prójimos.
La vida y
las experiencias enseñan, que es difícil confiar plenamente en
una persona, porque todos tenemos nuestras fallas (Romanos
3:23). Muchos quedan tan frustrados con éstas experiencias,
que ni se animan a depositar su confianza en Dios. Pero los
testimonios de muchos y especialmente el testimonio de la
Biblia nos enseñan, que Dios es plenamente confiable
(1Tesalonicenses 5:24) y por lo tanto podemos depositar
nuestra confianza en Él (Juan 3:16) y en su Palabra.
¿Ya ha depositado su confianza en Dios?
¿Ya lo invitó para que le enseñe a cuidar y fomentar las
relaciones, en primer lugar con Dios y también con los
demás?
HW
Si desea nuestra presencia o tiene alguna
pregunta o inquietud,
no dude en solicitarla al Tel: 487 23 19 Interno 172,
o al Mail:
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