Asistencia en viaje en Uruguay y en el mundo
 

Boletín de
Julio 2010
Nº 135

 

Registro de eventos,
charlas y conferencias
desarrolladas en
la Institución

 

Digite aquí para conocer
nuestra ins. y algunos
de nuestros servicios
mediante audio y video

     
 

Boletín de Capellanía  / Abril de 2008  - Nº 124

 

“Gozaos con los que se gozan, llorad con los que lloran” Romanos 12:15


AHORRANDO  VIDA

Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor;

y porque no se tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera;

Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos
a no abrir del todo las cortinas;
Y porque no abrimos del todo las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.

Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud...

Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde;
A tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados;
Nos acostumbramos a no mirar para afuera;

A leer el diario en el ómnibus porque no podemos perder tiempo;
A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar;
A salir del trabajo ya de noche;

A dormir en el ómnibus porque estamos cansados;
A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.

Nos acostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí
y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo;
a esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono:

·        "Es que hoy no puedo ir...”

·        A ver cuándo nos vemos...

·        La semana que viene nos reunimos..."

·        A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.

·        A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser  vistos.

 

Si el cine está lleno, nos acostumbramos y nos conformamos con sentarnos en la primera fila aunque tengamos que torcer un poco el cuello.

Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana;

Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado.

Nos acostumbramos a ahorrar vida... Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados

Nos acostumbramos a ahorrar vida...
¡ NOS PERDIMOS DE VIVIR !...

Existe un dicho:
"
La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja".

 Al tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar;
nuestra existencia transcurre a gran velocidad,
pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad
de cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de existencia, de aprovechar y disfrutar cada respiro, cada latido de nuestro corazón.

No transformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices.

Dios pone a nuestra disposición todos los elementos para ser seres felices, satisfechos y agradecidos por ese gran don (que es la vida),
que con tanto amor nos ha sido otorgado.

La vida no hay que ahorrarla...

Hay que vivirla

¡ P L E N A M E N T E... BIEN!

Porque sin saberlo la naturaleza de nuestras circunstancias, pueden cambiar el giro de nuestra… vida.

La Biblia dice: Porque todo el que quiere salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mi y del evangelio, la salvará”  (Marcos 8:35)

“Alégrate joven en tu juventud y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.” (Eclesiastés 11:9)


Tiempo de perdonar

Hace un tiempo atrás leí en un diario de nuestra capital (Montevideo) un artículo que captó mi atención. Se titulaba: “Aprenda a perdonar y liberarse de su stress”.

¡Cuánto se habla hoy en día del stress!, el que se define como un estado agudo de tensión o cansancio físico o psíquico.

El mismo no sólo se observa en las personas adultas; lo vemos cada vez más en niños, con un importante nivel de exigencias ya que la sociedad, el ambiente, los acelera: “apurate”, “llegamos tarde”, “tenés que estudiar más”, “tenés que ir al club, inglés y computación”.

También entiendo que hay cierto nivel de stress, positivo, que funciona como “motor”, es ese nivel de “tensión” que necesitamos como seres humanos para emprender proyectos y realizarnos como personas.

Pero en esta oportunidad no me quiero detener a desarrollar el tema del stress en general, sino abordar solamente un aspecto, de aquel nivel de stress que puede llegar a estar presente en nuestra vida (conciente o inconcientemente) a raíz de emociones que no han sido sanadas.

Se han realizado estudios médicos que han demostrado que el rencor, el resentimiento, la agresividad contenida y el sentimiento de culpabilidad crónico están muy relacionados con enfermedades físicas. Cuando no podemos perdonar realmente, se genera un malestar emocional importante.
¿Se ha detenido a pensar cuánto tiempo pierde recordando continuamente las ofensas recibidas? ¿planeando formas de venganza? y ¿la forma en que esto lo paraliza no permitiéndole avanzar en la vida?

Sin duda no es fácil perdonar. Por este motivo permítame sugerirle tres consejos:

En primer lugar hay que reconocer la situación que nos ha dañado claramente y decidir en forma conciente sanar esta herida.

En segundo lugar buscar ayuda adecuada. A veces es necesario hablar el tema con la misma persona que nos produjo el daño y, otras veces, es mejor hablarlo con un amigo, familiar, consejero o un profesional. Esto es para poder calmar nuestra angustia, ansiedad y buscar una opinión objetiva de la situación. Perdonar no es olvidar, ya que somos seres inteligentes y tenemos memoria. Pero con el tiempo, y después de un proceso en nuestro interior, se puede lograr un cambio en lo que sentimos frente a la situación. Si lo manejamos adecuadamente es posible no sentir odio, hostilidad, resentimiento, logrando así el perdón. Soy conciente que este planteo puede parecer positivo, pero difícil de aplicar. No se desanime, porque vivir de este modo es posible.

En tercer lugar, todo ser humano a pesar de que no lo quiera admitir tiene un área que es espiritual, la cual tiene que atender y tratar.

Sólo a través del poder que Dios da se puede llegar a perdonar verdaderamente. Si permitimos que Él venga a nuestra vida, su presencia y su amor incondicional nos ayudará a sanar todo tipo de herida.

Te invito a buscar a Dios con un compromiso real y le permitas que trate e intervenga en tu vida.

Dice la Biblia : “Sean buenos y compasivos unos con otros y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:32. De esta manera podrás comenzar a “liberarte del stress” que llega a tu vida por heridas no sanadas.

Licenciada en Psicología Elisabet Oundjian

Tomado de la página Esperanza en la Ciudad de la Iglesia Evangélica Armenia.


MENSAJES DE DIOS PARA TÍ:

Por favor, no bebas alcohol si vas a conducir.
Todavía no estás listo para verme.
                                             
Dios.

  ¿Te imaginas el precio del aire,
si te lo trajera otro proveedor?
                                            
  Dios

 ¿Qué debo hacer para llamar tu atención?
¿Poner un aviso en el diario?
                                             
Dios

  Si te perdiste el amanecer, que hice para ti hoy,
no importa.
Te haré otro mañana.
                                             
Dios

¿Cómo puedes ser un “self-made-man”? 
Recuerdo perfectamente haberte creado
                                             
Dios

Si piensas que la Gioconda es asombrosa,
deberías ver mi obra maestra.
Mírate en el espejo.
                                             
Dios

 

De una iglesia en Singapur


Si desea nuestra presencia o tiene alguna pregunta o inquietud,
no dude en solicitarla al Tel: 2487 2319 Interno 172,
o al Mail: capellania@hospitalevangelico.com


 

Últimos Boletines:

 

 

     
 

SANATORIO COLONIA

Conozca nuestra filial en el departamento de Colonia.

 

 

COBERTURA ASISTENCIAL EN TODO EL URUGUAY

COBERTURA
ASISTENCIAL
EN  TODO EL PAÍS

Ingrese aquí para conocer la cobertura de Mutualista Hospital Evangélico en el interior del país

 
     
 

Clic aquí para acceder a más  Información

 
 
 
 

“No he venido para ser servido sino para servir”

MUTUALISTA HOSPITAL EVANGELICO
Bulevar Batlle y Ordóñez 2759
Montevideo - República Oriental del Uruguay
Tel: 2487 2319 Emergencia 2487 3838
Email: infohe@hospitalevangelico.com

 
 
 
 

 
 

Diseño Web:  www.Dreamsmaker.com.uy
e-mail: info@dreamsmaker.com.uy