Boletines de capellania

“Gozaos con los que se gozan, llorad con los que lloran”

Romanos 12:15


El Diagnóstico

El diagnóstico es muy importante. Es la definición de las causas de los síntomas o problemas. Es necesario para prescribir el tratamiento correcto. Las instituciones de salud invierten enormes sumas para definir el diagnóstico de sus pacientes. Un diagnóstico acertado es necesario para un tratamiento efectivo, mientras que uno mal indicado lleva a un tratamiento equivocado y todo lo que eso comprende.

Para hacer un diagnóstico el médico examina a su paciente, y si es necesario le indica análisis y estudios. Esa información se junta y después se define el diagnóstico.

En realidad este proceso lo hacen muchos: si alguien viene con su coche roto al mecánico, este no siempre le cambiará las ruedas, porque la causa podría ser el motor. Primero define el problema (diagnóstico), y después lo soluciona.

Lo mismo hacen los psicólogos, plomeros, consejeros, pastores... y cada uno de nosotros, cuando tiene algún problema para enfrentar, sea físico, social, emocional...

Cuidado, hay una diferencia entre el síntoma y la enfermedad diagnosticada. No alcanza con calmar los síntomas. Si alguien tiene un dolor, posiblemente tomará algún calmante. Pero si persiste, irá al médico. Cuando la causa es una apendicitis, no alcanza con calmar el síntoma del dolor, tiene que ser operado.

Así también en toda la vida. Capaz está desanimado, desilusionado, frustrado, enojado. Posiblemente esté tratando de calmar los síntomas con tranquilizantes, psicofármacos, con alcohol, fiestas, drogas, sexo, pornografía, o aun con mucho trabajo y actividades a veces buenas ...

Esas cosas pueden calmar los síntomas, pero no van a solucionar las causas, o sea la enfermedad diagnosticada, y apenas termina el efecto, el síntoma reaparece con toda su fuerza o aun peor.

El tema es que hay que hacer un buen diagnóstico y definir el tratamiento adecuado. Algunos tratamientos pueden ser molestos o aun dolorosos. Así la operación de apendicitis lleva una recuperación con dolores y molestias, pero después la persona puede llevar una vida normal. Claro existen tratamientos más molestos y dolorosos que una operación de apendicitis.

Así también en otras áreas de la vida, hay que reconocer el problema, hacer el diagnóstico y definir el tratamiento. Dios conoce muy bien sus síntomas, conoce el diagnóstico y también el tratamiento necesario:

Salmos 139:1-6: Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme. Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos, pues aún no está la palabra en mi lengua y ya tú, Jehová, la sabes toda. 5 Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡alto es, no lo puedo comprender!

Dios sabe todo de nosotros, ¡qué maravilloso! Esto nos hace sentir bien. No sucede lo mismo respeto a las redes sociales, Google, Facebook... y de nuestros celulares, de donde extraen información personal quedando expuestos, descubiertos y controlados ...

Dios es diferente. El sabe muy bien que no somos perfectos, y su conocimiento respecto a nosotros no es para condenar, sino para brindar su misericordia. ¡Qué maravilla! O sea, Dios está dispuesto a perdonarnos y ayudarnos cuando encuentra un problema en nuestras vidas. Por eso dice en Salmos 32:1-5: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día, porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: «Confesaré mis rebeliones a Jehová», y tú perdonaste la maldad de mi pecado.”

Por eso nunca olvide que Dios es nuestro médico del alma, a Él le podemos contar todo lo que nos pasa, Él sabe la causa, conoce el diagnóstico y da el tratamiento.

No alcanza con calmar los síntomas de su dolor y molestia, busque a Dios para que a través de su Palabra y la comunicación directa con Usted, le pueda ayudar a ver cuál es el diagnóstico y darle el tratamiento correcto. Jesús mismo ha dicho: Mateo 11:28-29: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

HW

¿Conoce a nuestro padre?

Cuando un padre levanta a su hijo recién nacido, lo hace con mucha ternura y esmero, porque lo ama y desea transmitirle amor y cuidado. Limitará el uso de su fuerza, lo abrazará con cuidado, porque sabe que le podría hacer daño. Usará su fuerza para defenderlo de algún peligro. Así Dios, nuestro Padre celestial, nos trata con ternura y cuidado, limitando el uso de su poder, para no dañarnos, porque su propósito es amar y cuidar.

Un padre hará todo lo que está en su poder para desarrollar una relación de cariño con su hijo. Le dedicará tiempo para conocerse mutuamente y alimentar esa relación, para charlar, para educarlo, dándole herramientas para enfrentar la vida. Así Dios, nuestro Padre celestial, se esfuerza por establecer una relación sana y de cariño con aquellos que hacen el paso de reconocerlo como su Padre celestial, para que lo conozcan (Juan 17:3) y para que puedan tener herramientas para enfrentar la vida.

Cuando un niño crece su padre jugará con él para que lo conozca y así aprenderá por imitación. Así Dios, nuestro Padre celestial, dedica tiempo a su gente y les habla, los invita a hacer cosas con Él y así lo conocen y aprenden por imitación.

Llega el tiempo cuando el padre involucra a su hijo en trabajos. Al principio el hijo lo hará jugando. ¡Cuantos padres han involucrado a su hijito al pintar algo! Le dieron un pincel y le indicaron un lugar donde podía pintar, sabiendo que lo tenía que repasar después, pero el hijo aprendió. De esta manera el hijo experimenta el amor e interés de su padre. Así Dios, nuestro Padre celestial, nos indica a hacer cosas, sabiendo que algunas de ellas al principio no van a salir bien, pero "haciendo se aprende". Nuestro Padre celestial le ama y desea que conozca su interés por Usted, y su voluntad de acompañarle en el aprendizaje, que le afirmará con cada paso nuevo que aprende.

El problema aparece, cuando entusiasmado con el poder que tiene, el hijo hace cosas que destruyen y lastiman. Es entonces cuando la educación pasa por una crisis y el padre tendrá que poner límites para que el hijo pueda aprender a diferenciar entre lo bueno y lo malo, lo edificante y lo que destruye. Generalmente si la relación es buena el hijo aprenderá con gusto, pero existen casos donde no es así. La pregunta es: ¿Qué hará su hijo con lo que aprende de su padre? Nuestro Padre celestial también enseña lo que es bueno y lo que es malo, lo que es edificante y lo que destruye. La pregunta es: ¿Qué hace Usted con las indicaciones del Padre celestial?

Llega el tiempo cuando el hijo ya es mayor de edad y tiene que decidir el camino que va seguir. ¿Decidirá por el camino aprendido del padre? Sin duda el ejemplo del padre será una opción importante, especialmente si fue con amor e integridad y si tuvo la opción de conocerlo. Nuestro Padre celestial le invita a seguir su ejemplo de amor e integridad.

También están aquellos hijos que optan por un camino diferente e infringen sufrimientos a si mismos y a otros.

¡Cuánto deseamos que los hijos nos amen y nos respeten con ganas, por haber desarrollado una relación de confianza, por conservar recuerdos lindos de su niñez! Esto se logra dándonos a conocer a nuestros hijos, pasando tiempo con ellos, transmitiéndoles valores de relaciones y vidas integralmente sanas. Para que los hijos puedan amar a sus padres tienen que conocerlos y poder confiar en ellos. Nuestro Padre celestial está allí esperándole, le ha dado vida y oportunidades y desafíos. ¿Cuál será su respuesta a la invitación de Dios, que puede ser su Padre celestial?

Sabemos que en este mundo los padres no siempre somos ejemplares (Hebreos 12:9-10). A veces hemos causado heridas. Pero nuestro Padre celestial sabe sanar las heridas y en Él podemos encontrar ese modelo de padre que tanto hemos buscado, para aprender de Él como amar y cuidar a nuestros hijos y a otros.

HW

 

Hospital Evangélico en Radio Trans Mundial

Todos los miércoles desde las 22:05 hasta las 22:15 hs. Radio Trans Mundial (CX 4 Radio Rural AM 610) transmite un programa de Hospital Evangélico.

Vale la pena escucharlo!

 

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